Guía de selección: filtros sundström para protección respiratoria.
- Sara Sánchez
- hace 6 días
- 2 Min. de lectura
En entornos industriales, la exposición a gases y vapores puede representar un riesgo crítico para la salud. No todos los filtros son iguales, elegir el adecuado depende estrictamente de la naturaleza química de los contaminantes presentes.
A continuación, detallamos la gama de filtros de Sundström según su aplicación y los compuestos que lo cubren.
1 Vapores orgánicos (punto de ebullición >65 ºC)
Si tu entorno de trabajo presenta únicamente vapores orgánicos con un punto de ebullición superior a los 65ºC, los filtros de la serie A son la elección estándar. Estos filtros están diseñados para ofrecer una absorción eficiente de solventes y resinas.
Filtros recomendados: SR 217, SR 218-3, SR 298 y SR 518.
2 Protección Multigas: inorgánicos y ácidos
Para entornos donde, además de los vapores orgánicos, existen riesgos por gases inorgánicos o ácidos corrosivos, se requiere una protección combinada. Esto incluye sustancias altamente peligrosas como el cianuro de hidrógeno y el dióxido de azufre.
Sustancias cubiertas: vapores orgánicos
Gases inorgánicos
Gases ácidos (dióxido de azufre y ácido fórmico)
Filtros recomendados: SR 294, SR 515 y SR 315.
3 Amplia cobertura: amoníaco y aminas
Cuando el espectro de contaminantes se amplia para incluir derivados del nitrógeno como el amoníaco, es necesario subir de categoría en el nivel de filtrado.
Sustancias cubiertas: todo lo anterior (orgánicos, inorgánicos y ácidos) + amoníaco y aminas.
Filtros recomendados: SR 297 y SR 597.
Nota: si tu riego se limita exclusivamente al amoníaco y sus derivados (aminas), puedes optar por los filtros específicos SR 295 y SR 316.
4 Filtros combinados de máximo alcance, incluyendo mercurio
Existen entornos complejos donde la presencia de metales pesados en forma de vapor, como el mercurio, se suma a una mezcla de otros gases. Para estos casos, se utilizan filtros de alta capacidad que cubren prácticamente todo el alcance de riesgos químicos gaseosos.
Entornos de uso: áreas con vapores orgánicos, gases inorgánicos, gases ácidos, amoníaco, aminas y vapores de mercurio.
Filtros recomendados: SR 299-2 y SR 599.
Conclusión: la importancia de elegir el filtro correcto
Como hemos visto, la seguridad respiratoria no es una decisión que deba tomarse a la ligera. El éxito de la protección depende de detallar con precisión los riesgos del entorno: desde un simple valor orgánico hasta el complejo alcance de gases ácidos o amoníacos.
Elegir un filtro específico como el SR 217 o uno de máximo alcance como el SR 599 marca la diferencia entre trabajar bajo un riesgo latente o hacerlo con total tranquilidad.
Recuerda siempre verificar las especificaciones de tu equipo y asegurarte de que la gama de protección de tu filtro coincida con los contaminantes presentes en tu área de trabajo.
Para más información consulte nuestra página web: Seguridad Laboral | Omni-Safety | España




Comentarios